vigilancia · pulso
Una regla, una fuente, un calendario, una alerta.
Las obligaciones que hoy dependen de que alguien se acuerde, revisadas solas en el calendario que tú pongas y avisadas antes de que sean un problema.
Toda vigilancia está hecha de cuatro cosas.
No importa si es fiscal, legal o de operación: si puedes contestar estas cuatro preguntas, se puede vigilar sola.
01
Una regla
Qué tiene que ser cierto. “Ningún proveedor mío aparece en la lista negra del SAT.”
02
Una fuente
De dónde se saca el dato para comprobarlo. La publicación oficial, tu propia contabilidad, o las dos.
03
Un calendario
Cada cuándo se revisa. Mensual, quincenal, o cada vez que entra un comprobante nuevo.
04
Una alerta
A quién se le avisa cuando deja de ser cierto, y con cuánta anticipación.
lo que cuesta no revisarlo
$85,000
a $115,000 MXN por incidente es lo que puede costar un proveedor que resultó estar en la lista negra: la deducción se cae, el IVA se cae, y encima viene la sanción — que va del 55% al 75% de lo que dedujiste.
lo incómodo
Nadie revisa esa lista todos los meses.
No por descuido: porque cruzar tus comprobantes contra una publicación que cambia sola no es trabajo de una persona. Es trabajo de una regla con calendario.
Las obligaciones ya vienen escritas.
No tienes que saber cómo se arma la regla. Eliges la obligación, dices de dónde sacar tus datos, y queda corriendo.
Proveedores en lista negra
Cruce de tus comprobantes contra las publicaciones oficiales.
Complementos de pago
Cada factura a crédito con su complemento emitido a tiempo.
Opinión de cumplimiento
Que nunca esté en negativo el día que un cliente te la pida.
Permisos y licencias
Renovaciones avisadas antes de la fecha, no después de la multa.
Vencimientos de contrato
Lo que se renueva solo si nadie hace nada a tiempo.
Lo tuyo
Cualquier obligación que hoy vive en la cabeza de una persona.
la parte que sólo se puede hacer local
Tu e.firma nunca sale de tu computadora.
Hay vigilancias que requieren identificarte ante una autoridad. Eso significa usar la llave con la que esa autoridad te reconoce — y esa llave no debería estar guardada en el servidor de nadie.
Aquí la revisión corre en tu propio equipo. La llave se queda donde ya estaba y lo único que viaja es el resultado.
Empieza con una obligación.
Elige la que hoy depende de que alguien se acuerde. La dejas corriendo tú, o la dejamos corriendo contigo esta semana.